NUEVA YORK.- Autoridades de Salud Pública en esta ciudad hacen un llamado a la ciudadanía para que no compren un veneno para ratas que se vende en el Alto Manhattan y otros lugares de la Gran Manzana.
Push Out, un rodenticida que contiene fosfuro de zinc, se convierte en un gas tóxico y potencialmente mortal para la persona al mojarse, según las autoridades.
Los signos de exposición al veneno incluyen: dolores de cabeza, mareos, fatiga, somnolencia, dolor ardiente en el pecho, náuseas, vómitos, tos, dificultad para respirar, opresión en el pecho y temblores.
Los funcionarios en la urbe han intentado varias maneras de reducir la población de ratas, desde lidiar con la basura y tratar las áreas propensas a las ratas con anticonceptivos hasta inundar los túneles de las ratas con monóxido de carbono.
En NYC hay aproximadamente tres millones de ratas, según publicaciones, y el propio alcalde Eric Adams convocó los días 18 y 19 de septiembre pasado a la primera Cumbre Nacional sobre el Control de Ratones Urbanos.
Un reciente estudio publicado en la revista Avances Científicos que inspeccionó a 16 ciudades de distintas partes del mundo, determinó que ha habido un aumento del 69%, y en USA, Washington D.C., Nueva York y Ámsterdam son las de mayor presencia del roedor.
Se informa que las ratas ocasionan pérdidas económicas anuales de aproximadamente 27 mil millones de dólares, en daños a la infraestructura, destrucción de cosechas y contaminación de alimentos.