febrero 2, 2023

Siempre con la verdad — El Nacional


De las palabras a los hechos
Una brizna de esperanza aparece luego de la elección de un nuevo comité ejecutivo que deberá dirigir los destinos del Comité Olímpico Dominicano, institución que está en el ojo del huracán tras escándalos bochornosos como aquel de los famosos viáticos y otras indelicadezas que es mejor olvidar, de la misma manera en que el ecuatoriano Juan Montalvo olvidó los capítulos de Cervantes.

El movimiento deportivo dominicano, así como el Ministerio de Deportes, Creso, empresas privadas, y grandes figuras del deporte que aman su país, están muy preocupados por la situación del Comité Olímpico Dominicano y ahora albergan esperanza en que esa entidad rectora del olimpismo tome un nuevo rumbo.

Estamos claros que, brindando esperanza, el nuevo comité ejecutivo del COD, no recobrará la credibilidad perdida de esa entidad, se requiere tomar medidas valientes, como intervenir algunas federaciones que son una vergüenza, como la de esgrima y otras que Luis Chanalatte y José Manuel Ramos conocen perfectamente.

Garibaldy Bautista, José Manuel Ramos y Luis Chanalatte ejercerán un liderazgo colectivo, pero uno de ellos podría emerger como nuevo líder del olimpismo. ¿Quién será el nuevo líder? Pienso que será al que menos le tiemblen las piernas y menos sude al momento de tomar las decisiones que demanda el movimiento olímpico nacional.

El odio, venganza, retaliación, rencor, resentimiento y animadversión, jamás serán buenos compañeros, pero hay que actuar con firmeza y castigar ejemplarmente toda acción inmoral que viole la carta olímpica.

Hay que pasar de las palabras a los hechos. Se impone una reforma estatutaria moderna que sea previamente consultada con el Ministerio de Deportes y su titular, Francisco Camacho, CRESO, todos los miembros afiliados al COD, la sociedad civil, los empresarios que aportan recursos económicos y todo el movimiento deportivo en sentido general. Las señales tienen que ser claras y contundentes para generar confianza.

Es impostergable que las nuevas autoridades del comité olímpico dominicano le enseñen al país una auditoría de lo recibido y que de una vez y por todas sean transparentados los fondos de Solidaridad Olímpica, los cuales han servido como un trampolín clientelar.

En esta ocasión, la frase de Franklin Delano Roosevelt adquiere niveles inconmensurables: ’’No hay nada que temer, sino al miedo mismo’’.

Insisto, el liderazgo del COD será colectivo. Todos fueron electos para una causa urgente: recuperar el prestigio del COD y establecer un régimen de consecuencia que sancione las malas prácticas.

Por: Ramón Rodríguez
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