Carlos III busca suplentes leales para su reinado


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Westminster debate modificar la ley para incluir como regentes a los prncipes Ana y Eduardo

Los reyes Carlos y Camila firman en el libro de honor durante su visita a Doncaster (Inglaterra).
Los reyes Carlos y Camila firman en el libro de honor durante su visita a Doncaster (Inglaterra).MOLLY DARLINGTONAP

La clase poltica en el Reino Unido se toma muy en serio la Monarqua como institucin medular que es de todo su sistema poltico. Y, a diferencia de la dejadez absoluta que por ejemplo en Espaa muestran nuestros legisladores acerca de toda regulacin que afecta a la Corona, en Londres se preocupan por evitar agujeros legales indeseables.

Y, as, cuando no se han cumplido todava los 100 das en el trono del rey Carlos III, en el Parlamento de Westminster se afanan en la modificacin de la Ley de Regencia en vigor, aprobada en 1937. En concreto, la intencin es dar luz verde al proyecto de ley sobre consejeros de Estado que vendra a solucionar el primer problema poltico con el que se ha topado el nuevo monarca desde su ascensin a la Jefatura de la nacin, esto es, quin le puede sustituir como regente del reino en los supuestos que contempla la legislacin.

La regencia no slo contempla supuestos tan extremos como la muerte de un soberano mientras su heredero es menor de edad, o la incapacidad absoluta para el ejercicio de las funciones del rey. Est prevista tambin para situaciones muy habituales, como los viajes largos al extranjero del monarca, que obligan a que en el Reino Unido alguien pueda desempear la regencia, o episodios de enfermedad leve que incapaciten al soberano para desarrollar determinados actos. Esto ltimo sucedi en muchas ocasiones en los ltimos aos de la vida de la longeva Isabel II.

La Ley de Regencia hoy contempla que cinco miembros de la familia real pueden ser llamados para tal funcin: el consorte del soberano, en este caso la reina Camila; y los cuatro miembros mayores de edad situados en los primeros puestos del orden sucesorio al trono, que a da de hoy son el prncipe Guillermo, su hermano el prncipe Harry, el prncipe Andrs y la hija mayor de ste, la princesa Beatriz.

No hace falta ser ningn lince para percatarse del problema. Harry se ha convertido en el hijo dscolo que, junto a su mujer Meghan Markle, est enfrascado en una cruzada contra la Monarqua desde su autoexilio estadounidense, lo que le deja completamente fuera de juego para desempear una funcin institucional tan importante. Y otro tanto ocurre con Andrs. Al defenestrado duque de York, que siempre le acompaar la mancha del escndalo de supuestos abusos sexuales, su propio hermano, el rey, le advirti recientemente que jams ser restituido en la Corona. Son pocos, por lo tanto, los regentes en el banquillo. Y las prisas han llegado con los planes de Buckingham en marcha para 2023 que contemplan que Carlos y Camila, por un lado, y Guillermo y Catalina, por otro, realicen largos viajes al extranjero en una indisimulada campaa de reactivacin de la institucin sobre todo en el seno de la Commonwealth.

Solicitud de Carlos III

El mismo rey solicit semanas atrs al Parlamento para que se pusieran manos a la obra y legislaran sobre el asunto. Y en Westminster tardaron menos que nada en recoger el guante. Todas las comparaciones resultan odiosas, ya se sabe. Que imagine alguien aqu al Rey Felipe instando a los polticos a modificar por ejemplo la anacrnica prevalencia del varn en el orden sucesorio, y el caso que le haran en la Carrera de San Jernimo.

La Cmara de los Lores inici la tramitacin del mencionado proyecto de ley planteando ampliar a siete los posibles regentes para que, a peticin de Carlos III, se incluya en la lista a sus leales hermanos Ana y Eduardo. No se contempla dejar fuera a Harry y Andrs, aunque de prosperar la reforma se sobreentendera que jams ejercern de sustitutos reales.

Eduardo y Ana de Inglaterra
Eduardo y Ana de InglaterraALASTAIR GRANTAP

La semana pasada concluy la segunda lectura del proyecto de ley en la Cmara Alta, que ahora pasar a la Cmara de los Comunes para proseguir la tramitacin. Robin Janvrin, uno de los lores, que fue secretario privado de Isabel II entre 1999 y 2007, aprovechaba su turno en la sesin parlamentaria para justificar la necesidad de la adecuacin de la norma, con un smil futbolstico en pleno Mundial: La incorporacin del conde de Wessex y de la princesa real le dar al banquillo (de la Corona) la fuerza y la profundidad que tanto necesita.

Los consejeros de Estado pueden sustituir al rey en la apertura solemne del Parlamento, en la firma de determinados documentos oficiales o en la celebracin de reuniones del Consejo Privado, entre otras funciones. Tienen, en cambio, vedadas tareas constitucionales que son prerrogativa exclusiva del monarca.

Discriminacin por religin

El debate est poniendo sobre la mesa otras cuestiones que van ms all de los nombres propios. Por ejemplo, pese a que la Ley de la Regencia de 1937 se ha enmendado varias veces, hoy siguen sin poder ser consejeros de Estado los catlicos, tal como qued establecido en el siglo XVIII. Y ello aunque en 2012 se reform la ley sucesoria del Reino Unido para acabar con la discriminacin por razn de sexo y, entre otras cosas, permitir que los herederos al trono pudieran casarse con catlicos sin perder sus derechos. Hoy, paradojas, si Camila volviera a abrazar la fe de Roma podra seguir siendo reina, pero no regente del reino.

Gran Bretaa ha contado con numerosas actas de regencia desde principios del siglo XVIII, aunque hasta 1937 se aprobaban para cuestiones puntuales. Fue ese ao cuando, con Jorge VI -y con la princesa Isabel como heredera- en el trono cuando se estableci la Oficina de Consejero de Estado.

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