diciembre 1, 2022

Alemania, al lmite de su capacidad para acoger a refugiados ucranianos


En medio de una crisis energtica y con la inflacin disparada, los ediles tratan de multiplicar las plazas en los albergues y reconocen que las ayudas alemanas son un polo de atraccin

La familia Dombrovskyi espera en Berl
La familia Dombrovskyi espera en Berln la llegada de un familiar que huy de Zaporiyia.REUTERS

Actualizado

Alemania se prepara para una nueva oleada de refugiados ucranianos ante la falta de infraestructura energtica para pasar el invierno en su pas. Con el 40% de la red elctrica destrozada por los bombardeos rusos, sin agua corriente en gran parte del pas y con las temperaturas cada vez ms severas, la huida ser inevitable. Pero Alemania, ms atractiva por generosa en prestaciones que otros pases del entorno, est al lmite de su capacidad.

De los 11 millones de personas que han abandonando Ucrania desde que empez la invasin rusa el pasado 22 de febrero, Alemania ha acogido a cerca de 1,5 millones, aunque no se sabe exactamente cuntos siguen en el pas. No todos los que llegan se dan de alta ni los que se marchan de baja. Lo que si se sabe es que los estn se quedarn este invierno, por seguridad, y para no sobrecargar la mermada infraestructura enrgica del pas. El presidente Volodimir Zelenski ha pedido a todos los refugiados que se queden donde estn.

Para Alemania, en medio de una crisis energtica y con una inflacin que afecta tanto a los ciudadanos como a los ayuntamientos, hay consecuencias. “Hemos llegado al lmite de nuestra capacidad”, afirma Ralph Spiegler, alcalde de Nieder-Olm, en Renania-Palatinado y presidente de la Asociacin alemana de Provincias y Municipios. “La pregunta es qu pasar si nos quedamos sin plazas de acogida en un momento en el que tambin falta personal para los servicios sociales, cursos de integracin, escuelas y guarderas. Estamos ante una situacin muy problemtica en todo el pas”, dice el regidor. Para otros ediles la pregunta es tambin cunto les costar una nueva oleada de refugiados y quin paga 24 horas la calefaccin en albergues, tiendas de campaa y contenedores habitacionales.

El Gobierno federal est dispuesto a ayudar. A los 2.000 millones de euros liberados para este ao, aadir otros 1.500 millones de euros para el que viene. Puede que no sea suficiente. La Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) espera que el nmero de personas que se trasladen a Alemania a finales de ao supere al de 2015, cuando 1,8 millones llegaron al pas como consecuencia de la guerra en Siria.

Un cartel para los refugiados ucranianos en la principal estaci
Un cartel para los refugiados ucranianos en la principal estacin de tren de Berln.AP

En los centros de acogida, de hecho, ya hay cuellos de botella y eso que el nmero de plazas de acogida ha aumentado este ao. En Baviera, por ejemplo, se han creado alrededor de 40.000 y tanto en Berln como en Baja Sajonia unas 10.000. Pero no es suficiente. El ndice de ocupacin en Baja Sajonia, Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Brandeburgo ronda el 80%. En Hamburgo y Berln llega al 99%.

La ayuda ciudadana, indispensable

De no ser por la solidaridad ciudadana, las imgenes vividas en la crisis de 2015 volveran a repetirse, tambin el debate poltico que favoreci el ascenso del partido populista Alternativa para Alemania. Porque el hecho de que muchos ucranianos tengan un techo se debe plataformas como “Acomodacin Ucrania”, con ms 350.000 camas ofertadas por ciudadanos de a pie o “Voluntarios de Mnich”, con 9.200 refugiados en alojamientos privados. Pero la ola de solidaridad, con el tiempo, remite, ya sea porque la convivencia se hizo insoportable o porque los anfitriones no reciban ayudas. La burocracia alemana es tal que para que una familia de acogida pueda solicitar la ayuda por el consumo de gas, agua o electricidad de los acogidos, ha de presentar el comprobante personalizado y desglosado de los contadores, lo que es imposible.

A diferencia de los sirios y afganos, llegados en 2015 los refugiados ucranianos son mayoritariamente mujeres y nios, alfabetizados, con un estilo de vida occidental, de fcil integracin y en muchos casos con recursos propios. Hay debate por los nmeros, pero no es agrio. El lder de la conservadora Unin Cristianodemcrata (CDU), Friedrich Merz, alert hace unas semanas del “turismo social” de los ucranianos que vienen y van de Ucrania a Alemania cobrando las prestaciones alemanas. Merz tuvo que disculparse y dar por falsas informaciones segn las cuales las plazas de autobuses de Alemania a Ucrania y viceversa se reservan con semanas de antelacin.

El debate se ha llevado al terreno de la llamada “migracin secundaria”, la que se origina dentro de la UE. El primero en levantar la voz ha sido el alcalde de Tubinga, Boris Palmer. Critica, por un lado, la falta de un sistema de cuotas de acogida de refugiados en la UE y, por otro, que las prestaciones sean demasiado heterogneas. Dicho de otro modo, cree que las ayudas alemanas son un polo de atraccin. No se puede decir ms claro.

En Polonia, el pas que ms refugiados ucranianos ha acogido, la ayuda es de 40 zlotys (8 euros) por da durante cuatro meses y 120 euros por hijo a cargo al mes. En la Repblica Checa, las prestaciones, que ascendan a 5.000 coronas (202 euros) por cabeza al mes, se recortaron en verano por decisin parlamentaria para evitar el “turismo de refugiados” y motivar a los refugiados a encontrar trabajo. En Hungra, los ucranianos reciben una ayuda de 60 euros al mes para adultos y 35 para los nios. Los que rechazan una oferta de trabajo pierden esa prestacin. En Rumana, la ayuda social regular para los adultos es de 30 euros al mes. El subsidio familiar de 40 euros slo est disponible para los nios mayores de dos aos.

En Alemania, los adultos reciben 449 euros y entre 285 y 376 euros por nio, segn el nmero y la edad del menor. Una madre con dos hijos puede percibir mas de 1000 euros, pero no hay cantidad que pueda aliviar los horrores de una guerra o arrebatarles el deseo de volver a su pas. “Nosotros tenamos una buena vida y muchos planes. Haba elegido el hospital donde iba a dar a luz y hasta la guardera. Ahora estoy aqu, con mi madre, tres nios y sin saber el futuro que nos espera“, relata Irina con su bebe recin nacido en brazos. La familia se ha instalado en un piso de acogida. El padre lucha en el frente.

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