diciembre 4, 2022

¿Ayuda de extraterrestres para impedir que Lula asuma la presidencia de Brasil?


La Mirada del Corresponsal

La distopía llega a extremos asombrosos después de que se viralizara un vídeo en el que un grupo de brasileños encienden las luces de sus teléfonos móviles y los colocan sobre sus cabezas para generar señales de SOS

Gente enviando mensajes con el móvil en la cabeza a extraterrestres.
Gente enviando mensajes con el móvil en la cabeza a extraterrestres.E.M.

Actualizado

Defraudados por los militares, hay brasileños que dejaron de mirar a los cuarteles y apuntan ahora su vista al cielo. Encienden las luces de sus teléfonos móviles y los colocan sobre sus cabezas para generar señales de SOS: confían en que serán captadas por extraterrestres que descenderán a la Tierra e impedirán que Luiz Inácio Lula da Silva asuma el 1 de enero la presidencia.

Parece una broma, pero forma parte de la conversación de estos días en la primera economía de América Latina. Folha de São Paulo apostó por la ironía para abordar el asunto: “Sólo la revelación de que Douglas Adams -autor de la serie literaria de ciencia ficción, humor y bizarría La guía del mochilero de las galaxias– se ha hecho cargo del guión de Brasil explicaría algunos episodios recientes”.

Es probable, sin embargo, que el propio Adams no se atreviera a tanto. A partir del muy ajustado 50,9 por ciento contra 49,1 de Lula sobre Jair Bolsonaro en el balotaje del 30 de octubre, Brasil ofrece una sucesión de historias que no pasarían la criba para un guión de películas clase Z.

Un ejemplo: los dioses están trabajando en un cambio de almas para que Bolsonaro siga gobernando, pero en el cuerpo de Lula.

Otro ejemplo: Lula ha sido reemplazado por un clon.

Más ejemplos: a partir del video que mostró a un grupo de ovejas en China caminando en círculos, la conclusión es que los animales están inquietos en todo el mundo, señal de que los extraterrestres están por llegar para hacer la “gran limpieza”.

El término “extraterrestres” ya había comenzado a aparecer en las búsquedas de los sitios de información brasileños hace varios días. El avistamiento de extrañas luces en el cielo en las cercanías del aeropuerto de Porto Alegre impulsó el debate: ¿un encuentro en la tercera fase, al fin?

Si así fuera, serían extraterrestres bolsonaristas. Esa es, al menos, la esperanza de un grupo mínimo de gente en un país de 215 millones de habitantes, pero que está haciendo un importante ruido. El consuelo podría ser que la opción de los móviles pidiendo auxilio Z entonado por decenas de miles de personas hace tres semanas ante cuarteles militares de todo el país.

El Jornal Catarinense describió la situación: “El video muestra a decenas de manifestantes reunidos frente al Comando Militar del Sur, en el Centro Histórico de Porto Alegre. Se colocan en círculo, alrededor de un cartel luminoso fijado en el suelo que contiene la palabra “SOS”, una llamada de auxilio. Todos sostienen sus teléfonos móviles sobre sus cabezas y hacen brillar la luz de la pantalla o la linterna hacia el cielo. Piden ayuda a gritos a un ‘general’. Todavía no se sabe a quién estarían pidiendo ayuda los bolsonaristas en realidad, si a los extraterrestres o al general del Ejército que podría estar en el cuartel en ese momento”.

Increíblemente, la palabra “extraterrestre” fue utilizada en este contexto por un senador del Partido de los Trabajadores (PT) para referirse a Lula, al que los mercados ven con inquietud tras algunas declaraciones acerca de la regla de límite de déficit fiscal, que tiene rango constitucional en Brasil.

“Me pregunto por qué tanta gente se hace la misma pregunta (sobre la responsabilidad fiscal). Porque no es un extraterrestre, ¡ya ha gobernado durante ocho años!”, dijo Jaques Wagner.

O Globo se tomó con humor la situación y trajo el recuerdo del bloqueo de carreteras por parte de camioneros en protesta por la victoria de Lula. En la sección satírica ‘Sensacionalista’, el periódico carioca aprovechó para lanzar una pulla a la selección argentina de fútbol tras la histórica derrota ante Arabia Saudí en su debut en el Mundial de Qatar 2022.

“Los argentinos bloquean las carreteras y dan a la FIFA 72 horas para anular la victoria de Arabia Saudí”, era el título del artículo, que añadía: “Según los manifestantes, los jugadores que marcaron goles para Arabia son de modelos anteriores a 2020 y, por tanto, no serían auditables, lo que demostraría el fraude. Dicen tener pruebas de que un algoritmo malicioso amañó el VAR para anular los tres goles de la primera parte. En las protestas, los hermanos rezaron con teléfonos móviles en la cabeza pidiendo la intervención del extraterrestre Diego Maradona”.

El humor es una buena válvula de escape, pero la situación de Brasil es delicada. Bolsonaro sigue sin haber tomado contacto con Lula, y es altamente improbable que lo haga, ni siquiera está claro que asista a la ceremonia de transferencia del poder en Brasilia. El presidente se ausentó de la Cumbre del G20 en Indonesia, no asistirá a la del Mercosur la semana próxima en Montevideo y apenas se hace ver. Se esfumó de las redes sociales, no visita el Palacio del Planalto y su agenda no exhibe signos de que esté trabajando demasiado.

Según el vicepresidente Hamilton Mourao, Bolsonaro sufre de una infección bacteriana -erisipela- en una de sus piernas. “No puede ponerse pantalones. ¿Cómo va a venir, en bermudas?”, dijo Mourao a O Globo.

Se presume que Bolsonaro, de 67 años, está preparando ya su rol de líder de la muy potente oposición de derecha. Y todo valdrá en esa labor que hará que Lula eche de menos -y mucho- el margen de maniobra que tuvo en sus dos presidencias entre 2003 y 2011. Las fake news por WhatsApp no eran un problema en aquel entonces, pero sí lo son hoy. No en vano el bolsonarismo celebró la victoria de 2018 al grito de “¡Facebook, Facebook, WhatsApp, WhatsApp!”.

Lo más absurdo es posible en ese mundo. Por ejemplo, un mensaje compartido incontables veces en el que se explica por qué Lula habla con una ronquera tan pronunciada: “¡Atención, pueblo de Dios! ¿Ya repararon en la voz de Lula, en lo ronca que está? La razón de eso es la cantidad de veces que Luladrón [sic] practuca sexo oral con Janja (esposa del presidente electo)”.

El mensaje cita como fuente al Consejo Regional de Medicina de Paraná (burda falsedad) y sostiene que “el contacto de las sustancias ácidas de la vagina con la lengua causan la inflamación y el debilitamiento de las cuerdas vocales de Lula”, que practicaría sexo oral “como minimo seis veces por día”. Y el sexo oral, añade el mensaje viralizado, “no es correcto, porque no crea vida”.

Quizás los extraterrestres no están por llegar, es posible que ya lo hayan hecho. Sería una buena explicación para todo.

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