diciembre 8, 2022

Hebe de Bonafini, una vida entre lo mejor y lo peor de Argentina

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Hebe Mara Pastor de Bonafini, que muri este domingo a los 93 aos, simboliza como pocas personas lo mejor y lo peor de la Argentina. Lo mejor fue su valenta, su transformacin de pacfica ama de casa en valiente luchadora contra la dictadura militar tras la desaparicin de dos de sus hijos. Su arma? Apenas un pauelo blanco y la persistencia para insistir e insistir. Lo peor fue lo que la llev a hacer eso: un rgimen brutal que ‘desapareca’ personas. Ni vivas, ni detenidas, ni muertas: desaparecidas, ausentes.

De Bonafini, fundadora y lder de las Madres de Plaza de Mayo, vivi dos vidas: una dur 49 aos, cinco ms que la segunda, que comenz en el mismo momento en que supo de la desaparicin de uno de sus hijos, primero, y del otro, luego. Todo, en el contexto de la dictadura militar que se extendi desde 1976 hasta 1983.

“Me olvid de quin era el da que ellos desaparecieron; nunca ms pens en m”, confes alguna vez De Bonafini, que hasta ese entonces no tena mayor inters por la poltica. Muy diferente a la situacin de sus hijos en aquellos convulsos y violentos aos ’70. Jorge Omar militaba en el Partido Comunuista Marxista Leninista y estudiaba Ciencias Exactas. Ral Alfredo perteneca al mismo partido y estudiaba zoologa.

Esa mujer nacida en una clase media baja, que no pudo terminar el colegio porque no haba dinero para pagar el boleto del autobs, esconda un portento, una valiente que no se detendra ante nada ni nadie.

“Yo vi a Hebe de Bonafini cruzando entre palazos de los policas montados, que le pegaban y que la insultaban. Le pegaban horriblemente desde sus caballos, y la vi a ella, gritar ‘Vamos carajo’, y atravesarlos, romper esa barrera de palazos inconcebibles pero reales, y llegar a Plaza de Mayo y plantarse el pauelo en la cabeza y encabezar la ronda contra todas las aberraciones y contra el bestialismo que no la detuvo”, describi el periodista y filsofo Miguel Wiazki en Clarn.

En el tramo final de su vida, De Bonafini devino, sin embargo, en lder sectaria a un nivel que lleg a perjudicar a la propia Asociacin Madres de Plaza de Mayo, que ella fund y lideraba tras la desaparicin de dos de sus tres hijos. Solo le qued una hija, Mara Alejandra, que fue quien anunci este domingo su fallecimiento.

En 1986 se produjo una escisin en la organizacin, con Madres de Plaza de Mayo – Lnea Fundadora, que no coincidan con las posturas extremas de De Bonafini. Estela de Carlotto, lder de las Abuelas de Plaza de Mayo, tampoco tuvo buena relacin con De Bonafini, que se alegr de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se acerc a ETA y acus a Espaa de Estado terrorista.

La dirigente ador a Fidel Catro y Hugo Chvez, al tiempo que descalific en trminos tan groseros como contundentes a aquellos que no comulgaran con el kirchnerismo, fe poltica que abraz sin medias tintas. Muri, adems, con cuentas pendientes con la justicia, investigada en una causa por malversacin de fondos tras ceder el entonces presidente Nstor Kirchner el control de un programa de construccin de viviendas a las Madres de Plaza de Mayo.

Smbolo discutido

As, de smbolo y orgullo para la enorme mayora de los argentinos, pas a convertirse en un personaje discutido por muchos y detestado por unos cuantos, al tiempo que sigui siendo venerada hasta el final por muchos otros. No haca falta mencionar su apellido. Hebe era suficiente.

Hebe, una mujer que, tras haber hecho lo que muy pocas personas en el pas por la causa de los derechos humanos, termin empaando esa misma lucha. Fue ella quien se apart de la causa al redefinir a la Asociacin Madres de Plaza de Mayo: “Somos una organizacin poltica, ahora con un proyecto nacional y popular de liberacin”.

“Renegando de la democracia, hay que decirlo, duele expresarlo, represent esa dualidad en una misma persona, herona de corazn tan valiente como nadie, madre horadada por la mayor de las tragedias que una madre puede atravesar, se volvi contra s misma“, destac Wiazki.

“Encarn lo macabro y la impiedad manifiesta con sus aplausos a las peores autocracias del planeta, con su innecesaria violencia verbal, con su exacerbacin de la militancia en su fase rampante, con las garras de su lengua extendidas para araar la democracia, que paradoja argentina tan dramtica, ella misma ayud a construir con su coraje”.

Pero antes de ese final, De Bonafini marc la historia argentina junto a un grupo de seoras que vestan un pauelo blanco. Madres que caminaban todos los jueves en ronda en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, la sede del gobierno argentino. Periodistas holandeses grabaron el 1 de junio de 1978 en Buenos Aires una entrevista con esas madres que marchaban. El video es un emblema de aquellos aos. Cuarenta y cuatro aos despus, sigue erizando la piel.

Mujeres y pauelos blancos contra una salvaje dictadura militar. El simbolismo de la asimetra les granje atencin mundial y contribuy a horadar la dictadura y su credibilidad internacional: gobiernos europeos, y tambin el del estadounidense Jimmy Carter, comenzaron a presionar al rgimen del general Jorge Rafael Videla. El demcrata envi a Buenos Aires a su subsecretaria de Derechos Humanos, Patricia Derian, que muri en 2016.

Derian record aquellos das, en especial su paso por la ESMA, la Escuela Superior de Mecnica de la Armada, que funcionaba como centro de desaparicin y tortura. All se cit con Emilio Massera, jefe de la Armada y quizs el personaje ms siniestro de aquella dictadura.

“Estbamos sentados en sillas de cuero, uno al lado del otro. Le dije: ‘S que hay gente que est siendo torturada aqu mismo, bajo este techo. Tengo un mapa del lugar. De hecho, probablemente alguien est siendo torturado justo debajo de nuestros pies en este instante'”.

Segn Derian, Massera “minti” todo el tiempo durante la entrevista. De Jorge Rafael Videla record ms tarde que, al saludarlo, al dictador le tembl la mano “como un pajarito asustado”, seal La Nacin.

El papel de Derian fue decisivo para que la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitara la Argentina en 1979 y las Madres de Plaza de Mayo comenzarn a sentir que no estaban solas.

Las Madres, y muchos otros organismos de derechos humanos, hablan de 30.000 desaparecidos. La Comisin Nacional sobre la Desaparicin de Personas (Conadep) document 8.589 casos, en tanto que Amnista Internacional (AI) se refiri a “ms de 15.000”.

Despedida

Cristina Fernndez de Kirchner, dos veces presidenta y actual vicepresidenta del pas, la despidi este domingo en twitter: “Queridsima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, smbolo mundial de la lucha por los Derechos Humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llam el da de la Soberana Nacional… no debe ser casualidad. Simplemente gracias y hasta siempre”. El Gobierno de Alberto Fernndez orden tres das de duelo nacional.

Las Madres de Plaza de Mayo recibieron centenares de premios y condecoraciones y fueron nominadas en tres ocasiones al Nobel de la Paz: “El 30 de abril de 1977 fue sbado y la primera vez que madres de hijos desaparecidos se juntaron en la Plaza de Mayo. Eran pocas, eran casi invisibles. Fueron a la bsqueda puerta a puerta de otras compaeras”. “Nos empezamos a juntar cada vez ms en la plaza -record la propia De Bonafini-. Al principio no caminbamos, estbamos reunidas, hasta que un da vino la polica, nos peg, nos dijeron ‘caminen’, nos agarramos del brazo y empezamos a caminar de a dos” en torno a la Pirmide de Mayo, el centro de la plaza ms emblemtica de Argentina.

El pauelo blanco identificatorio de las madres naci en una peregrinacin a la Baslica de Lujn, el mayor templo catlico del pas. Las madres iban en representacin de sus hijos.

“Pero, cmo nos bamos a encontrar si con algunas (madres) slo nos conocamos por el nombre?”, dijo De Bonafini. “Acordamos llevar algo en la cabeza, un moo, no s, algo. El negro no se ve, el rojo no se ve. Bueno, que sea blanco que es lo que se ve hasta de noche”. Aquello fue el domingo 9 de agosto de 1977.

Cuarenta y cinco aos despus, la Plaza de Mayo perdi a la ms emblemtica de sus madres.

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