noviembre 30, 2022

La ONU alerta ante nuevos ataques a la central de Zaporiyia: “¡Estáis jugando con fuego!”


Actualizado

Moscú y Kiev se acusan mutuamente de los ataques a la planta nuclear ucraniana de este fin de semana

La central nuclear de Zaporiyia, vista desde la ciudad de Nikopol.
La central nuclear de Zaporiyia, vista desde la ciudad de Nikopol.REUTERS

Hasta la ONU está perdiendo la paciencia ante los ataques a la planta nuclear de Zaporiyia: “¡Estáis jugando con fuego!”, avisó Rafael Grossi, jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Rusos y ucranianos se culpan mutuamente de una situación cada vez más deteriorada por los combates.

“Las noticias de nuestro equipo del sábado y este domingo son extremadamente preocupantes”, explican desde la OIEA. De nuevo cunde la inquietud ante el enésimo ataque a la localidad donde se encuentra la mayor planta nuclear de Europa. Durante el fin de semana “se produjeron explosiones en el sitio de esta importante central nuclear, lo que es completamente inaceptable”, advirtió Grossi.

La zona lleva bajo control de los invasores rusos desde los inicios de la incursión rusa en Ucrania. En octubre el Ejército ucraniano intentó recuperar la central nuclear.

Citando información proporcionada por la gerencia de la planta, el equipo del OIEA en el terreno dijo que se habían producido daños en algunos edificios, sistemas y equipos en el lugar, pero ninguno de ellos crítico para la seguridad nuclear hasta el momento. Aun así, el bombardeo repetido de la central ha generado preocupación por la posibilidad de un accidente grave. La central está a solo 500 kilómetros del lugar del peor accidente nuclear del mundo, el de Chernobil. Un desastre que todavía hoy condiciona la vida de ucranianos y bielorrusos pese al tiempo transcurrido desde 1986.

Igual que en anteriores ataques, tanto Rusia como Ucrania se acusan mutuamente de bombardear la central nuclear de Zaporiyia. A pesar de todo, “el nivel de radiación en la zona de la central sigue estando conforme a la norma”, explica la parte rusa.

El Ministerio ruso de Defensa emitió un comunicado, que detalla que entre el sábado y el domingo las fuerzas ucranianas dispararon más de 20 “proyectiles de gran calibre”. Los cohetes explotaron entre los bloques energéticos número 4 y 5 y alcanzaron el techo de un “edificio especial” situado cerca de estos bloques.

La agencia nuclear ucraniana acusó en cambio a los rusos de “una vez más” estar poniendo “en peligro a todo el mundo”.”En la mañana del 20 de noviembre de 2022, como resultado de numerosos bombardeos rusos, se registraron al menos 12 impactos contra el territorio de la central nuclear de Zaporiyia”, aseguró Energoatom.

Destruir la energía ucraniana

Desde el principio Moscú ha visto la planta de Zaporiyia como un trofeo al que no quiere renunciar a pesar del peligro que supone colonizar un enclave atómico. En un contexto en el que Moscú admite ya abiertamente que aspira a helar y dejar a oscuras a los ucranianos, esta central nuclear adquiere una importancia todavía más evidente. La planta de energía nuclear de Zaporiyia proporcionaba una quinta parte de la electricidad de Ucrania antes de la invasión rusa del 24 de febrero.

Desde que llegaron los ocupantes la planta se ha visto obligada a recurrir a generadores de reserva varias veces. Precisamente que falle la refrigeración es la receta para un nuevo Chernobil. La planta tiene seis reactores diseñados en tiempos de la URSS refrigerados por agua y que contienen uranio 235. Todo esto tampoco ha evitado que Ucrania devolviese el fuego junto a un emplazamiento tan delicado.

Rusia está destruyendo la infraestructura energética del país. Pero el Ministerio de Defensa de Rusia dijo que en esta ocasión fue Ucrania la que disparó proyectiles contra las líneas eléctricas que alimentan la planta de energía nuclear ucraniana.

Los rusos han sido señalados por la ONU como culpables de los desmanes en la central en más de una ocasión. El pasado día 5 el suministro externo de energía se restauró en la central nuclear dos días después de que fuera desconectada de la red eléctrica. La agencia de la ONU corroboró entonces que fueron los bombardeos rusos los que dañaron las líneas de alto voltaje. En línea con su estrategia de diezmar las condiciones de vida de los ucranianos.

Los bombardeos han cortado repetidamente las líneas eléctricas, y los propios rusos han ensayado la desconexión de la central nuclear de la red eléctrica ucraniana. Los reactores están apagados, pero existe el riesgo de que el combustible nuclear se sobrecaliente si se corta la energía que impulsa los sistemas de enfriamiento.

Se habían disparado proyectiles cerca de una instalación de almacenamiento de desechos nucleares y un edificio que alberga combustible nuclear usado, pero actualmente no se han detectado emisiones radiactivas, según TASS.

En declaraciones recogidas por Reuters, Renat Karchaa, asesor del director ejecutivo de la energética ucraniana Rosenergoatom denunció que Rusia había apuntado a la infraestructura necesaria para reactivar partes de la planta en un intento de limitar aún más el suministro de energía de Ucrania.

En la región de Zaporiyia un total de 71 asentamientos se encuentran sin electricidad, 206 sin abastecimiento de gas y 33 sin suministro centralizado de agua. Debido a las “acciones de las ‘autoridades’ locales de ocupación”, la compañía energética regional Zaporiyiaoblenergo “no tiene acceso a las redes eléctricas y a la información actualizada sobre su estado” en varios distritos. También hay problemas con el suministro de agua y con el alcantarillado en 33 localidades de la zona.

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