noviembre 26, 2022

Un virus respiratorio común está saturando las salas pediátricas


(CNN) — Cuando Amber Sizemore y su familia salieron fuera del estado para celebrar su cumpleaños la semana pasada, esperaba que su hija pequeña, Raegan, intentara nadar. Pero la niña de 15 meses, normalmente enérgica y aventurera, no era ella misma el sábado.


“Lo odió, y normalmente le encanta el agua”, dijo Sizemore.

El domingo, cuando la familia iba de regreso a Ohio, la niña “tosía como loca”.

“Tosía tanto que vomitaba”, dijo Sizemore. Raegan también dejó de comer y tuvo fiebre.

Cuando el Tylenol no ayudó, Sizemore la llevó a la atención de urgencia y les dijo que el VRS o virus respiratorio sincicial, un virus común parecido al del resfriado, estaba dando vueltas en la guardería de Raegan, donde Sizemore también trabaja.

El resultado de la prueba fue positivo, y los signos vitales de Raegan hicieron que el personal de la clínica dijera a Sizemore que llevara a su hija al hospital.

En cuanto vieron sus signos vitales, el personal del UH Rainbow Babies & Children’s Hospital de Cleveland supo que tenía que ingresar a Raegan, dijo su madre. Necesitaba oxígeno.

“Se han portado muy bien aquí y han cuidado muy bien de ella, pero lo más aterrador es que, si no hubiera sabido que estaba expuesta al VRS, podría haber dejado que se le pasara la tos”, dijo Sizemore. “Me alegro de no haber esperado”.

Ahora hay un aumento “sin precedentes” de los casos de VRS entre los niños de EE.UU., dicen algunos médicos a CNN.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por su siglas en inglés) no hacen un seguimiento de las hospitalizaciones o las muertes por VRS como lo hacen con la gripe, pero dijeron este jueves que ha habido un aumento de los casos de ese virus en muchas partes del país.

Varios hospitales infantiles dijeron a CNN que se han visto “desbordados” por los pacientes en una época del año en la que no es habitual que haya un aumento de pacientes con el VRS.

Y en general, las camas de los hospitales pediátricos están más llenas ahora que en los últimos dos años, según datos federales.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS, por sus siglas en inglés) no especifica el motivo de la hospitalización, pero cerca de tres cuartas partes de las camas hospitalarias pediátricas disponibles en todo el país están llenas en este momento. En comparación, las camas de los hospitales pediátricos estaban llenas en dos tercios de media en los últimos dos años.

“Nunca se había registrado este nivel de aumento”

Con el aumento del VRS, el hospital UH Rainbow Babies ha tenido tantos pacientes que entró en modo de desvío durante un par de días a principios de octubre, lo que significaba que no podía aceptar admisiones externas de emergencia. Ahora vuelve a admitir pacientes, pero sigue estando saturado de casos de VRS.

El aumento de casos en Connecticut ha sido tan abrumador que el Hospital Infantil de Connecticut está en coordinación con el gobernador y el comisionado de salud pública para determinar si debe traer a la Guardia Nacional para ampliar su capacidad de atención a estos jóvenes pacientes.

“Llevo mucho tiempo haciendo esto. Llevo 25 años en el Connecticut Children’s y nunca había registrado este nivel de aumento de casos específicos de VRS en nuestro hospital”, dijo a CNN el Dr. Juan Salazar, vicepresidente ejecutivo y médico jefe del hospital.

En Texas, donde los casos de VRS suelen aumentar en diciembre o enero, el servicio de urgencias del Cook Children’s de Fort Worth y sus centros de atención urgente están registrando un número importante de casos de VRS. Casi la mitad de la Unidad de Cuidados Intensivos está llena de casos de VRS, dijo la portavoz del hospital Kim Brown; entre el 2 y el 8 de octubre, hubo 210 casos de VRS en el Cook Children’s; una semana después, hubo 288.

Lindy, la niña de 4 meses de Jeff y Zoey Green, ingresó al hospital Cook el domingo.

En el hospital, la fiebre de Lindy era tan alta que en un momento dado dijeron que utilizaban bolsas de hielo para enfriarla.

“No sé cómo, pero durmió con esas bolsas de hielo encima”, relata Zoey Green, sosteniendo a una Lindy exhausta en el hospital. Green dijo que están tratando de mantenerla hidratada para que no tenga que volver a conectarse a una vía.

“Queremos que esté mejor, seguro”.

La Dra. Mallory Davis, experta en prevención de infecciones en el Hospital Infantil Helen DeVos de Grand Rapids, Michigan, también ha observado un aumento temprano.

“Estamos muy llenos, y nuestras cifras de censo son bastante elevadas, ya que estamos trabajando en la forma de acomodar a todos los niños enfermos de la comunidad”, dijo.

El Hospital Infantil de Colorado ha experimentado un aumento temprano de las hospitalizaciones por el VRS y está empezando a registrar los primeros casos de gripe de la temporada, dijo el Dr. Kevin Messacar, especialista en enfermedades infecciosas y profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.

“Hemos registrado un aumento del volumen de pacientes desde finales del verano [boreal], que comenzó con los rinovirus y enterovirus cuando los niños volvieron a la escuela, y ahora está siendo impulsado por el VRS y la parainfluenza”, dijo. “Con la temporada de gripe acercándose rápidamente con lo que parece ser un comienzo temprano, estamos preocupados por el persistente aumento de los volúmenes de niños enfermos que requieren hospitalización”.

En UH Rainbow Babies, el personal espera que las cosas no empeoren mucho. “Espero que estemos alcanzando el punto máximo ahora, porque si no es así, será un infierno”, dijo la Dra. Amy Edwards, directora médica asociada de control de infecciones pediátricas.

Los casos de VRS suelen llenar los hospitales, incluso en temporadas regulares, ya que no hay muchos tratamientos y puede requerir varios días de cuidados de apoyo en los casos graves, dijo Edwards.

Los niños enfermos “necesitan ese apoyo de oxígeno, por lo que no pueden estar en casa”, dijo.

Los expertos creen que los casos en EE.UU. pueden estar aumentando ahora debido a la fase de la pandemia de covid-19 en la que nos encontramos.

Cuando todo el mundo se quedó en casa en 2020 y 2021 para evitar la propagación del coronavirus, pareció cambiar la temporada típica del VRS. Los recuentos de casos fueron bajos, y eso creó una “brecha de inmunidad”.

Los niños que normalmente se habrían contagiado por el virus en esos años, en cambio, están enfermando ahora.

Quién es vulnerable al VRS

Los CDC afirman que la mayoría de los niños contraerán el VRS en algún momento antes de cumplir los dos años. Se trata de un virus muy contagioso que no suele causar enfermedades graves, excepto en los adultos de edad avanzada o que padecen enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas o un sistema inmunitario debilitado, y en algunos lactantes y niños.

No hay tratamiento específico para el VRS ni vacuna. Los síntomas suelen durar una o dos semanas y desaparecen con mucho líquido y descanso.

Sin embargo, para algunos niños puede ser una enfermedad mucho más grave. El VRS puede ser especialmente peligroso para los bebés prematuros, los recién nacidos, los niños con sistemas inmunitarios debilitados o trastornos neuromusculares y los menores de 2 años con afecciones pulmonares y cardíacas crónicas, según los CDC.

El VRS puede convertirse en bronquiolitis, en la que las pequeñas vías respiratorias pueden inflamarse y congestionarse, o en neumonía. El niño puede tener que permanecer en el hospital para recibir oxígeno adicional o incluso ventilación mecánica para ayudarle a respirar.

Cómo se contagia el VRS

Una persona infectada puede transmitir el VRS a través de la tos o los estornudos. Si las gotitas respiratorias caen sobre una superficie, como el picaporte de una puerta o un escritorio, y otra persona la toca y luego se toca la cara, puede enfermar.

Por lo general, se trata de una enfermedad tan leve que los adultos no suelen darse cuenta de que la tienen, o piensan que no es más que un resfriado o una alergia y siguen interactuando con los demás.

“No es un virus fatigante como la gripe o el covid, así que realmente te sientes bien”, dijo Edwards. “Y entonces lo que ocurre es que tu vecino tiene ese precioso bebé, y le llevas un guiso, y besas a ese pequeño bebé porque te sientes bien. No te sientes mal. Y, por desgracia, se lo contagias, y a veces acaban en el hospital”.

Los hermanos mayores también pueden transmitir el virus a los más pequeños.

“Los bebés babean los juguetes y entre ellos y todo lo demás, así que las guarderías también lo transmiten”, dijo Edwards.

Si tu hijo tose o está aletargado, o si simplemente no actúa como es habitual, es una buena idea llevarlo al pediatra.

En la consulta del médico se podrán realizar las pruebas necesarias para saber si se trata del VRS, la gripe, el covid-19 o estreptococos.

Los pediatras afirman que puede ser necesario acudir a urgencias si el bebé está deshidratado; si tiene una respiración difícil, trabajosa, superficial o rápida; si tiene fiebre alta o la piel azulada; o si no responde. Los CDC afirman que la mayoría de los bebés mejoran con cuidados de apoyo y a menudo pueden volver a casa al cabo de unos días.

Cómo prevenir el VRS

La mejor manera de prevenir las infecciones por VRS, según los médicos, es enseñar a los niños a toser y estornudar en un pañuelo de papel o en los codos en lugar de en las manos. También hay que intentar mantener limpias las superficies que se tocan con frecuencia.

“La higiene de las manos es lo más importante que podemos hacer para mantenernos seguros a nosotros mismos y a los demás”, afirma Davis, del hospital infantil de Grand Rapids. Ella le dice a la gente que nunca se toque la cara a menos que se haya lavado las manos recientemente.

Cuando los niños o los adultos están enfermos, tienen que hacer una cosa y solo una cosa, dijo: “Quedarse en casa cuando estén enfermos para no contagiar la enfermedad respiratoria que tengan”.

Sizemore, cuya hija sigue en el hospital con el VRS pero parece estar mejorando, también aconseja a la gente que se tome el virus en serio.

“Me gustaría que otros padres supieran que no deben tomar la tos de sus hijos a la ligera y que deben tomarse los síntomas en serio”, dijo. “Esto podría haber sido una situación mucho peor si no hubiéramos conseguido ayuda para Raegan”.

— Brenda Goodman, Jamie Gumbrecht, Deidre McPhillips y Chris Boyette contribuyeron con este reportaje.



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