diciembre 5, 2022

Decenas de miles podrían quedarse sin trabajo tras el huracán Ian


(CNN) — El devastador impacto del huracán Ian se sentirá durante semanas y meses, especialmente en el estado de Florida, donde se produjeron gran parte de los daños del ciclón. Economistas afirman que es probable que decenas de miles de personas soliciten el subsidio de desempleo tras el huracán, pero, si esos trabajadores –muchos de ellos en sectores de servicios poco remunerados como el turismo– no regresan, las economías locales de algunas zonas muy afectadas podrían tener dificultades para recuperarse.

Aunque todavía se están contabilizando los daños, las primeras estimaciones indican que Ian podría ser el huracán más costoso que haya tocado tierra en Florida. Según RMS, una empresa de modelización de catástrofes de Moody’s Analytics, el coste económico de la tormenta en cuanto a pérdidas aseguradas podría ser de entre US$ 53.000 millones y US$ 74.000 millones.

A corto plazo, es casi inevitable un repunte de las solicitudes de subsidio de desempleo, según economistas: “El huracán Harvey en Texas generó un aumento de unas 50.000 en agosto de 2017″, señaló Mike Englund, economista jefe de Action Economics.

“Ciertamente, va a haber algún desplazamiento a corto plazo… pero es difícil predecir exactamente cómo será en el contexto de Florida o en el sureste en general”, dijo Lynn Karoly, economista sénior de RAND Corporation.

La mayor amenaza es para el turismo. “Especialmente en las comunidades costeras, y dentro del turismo… la duración de estos efectos depende de la capacidad de reconstrucción del sector”, dijo Karoly.

Los trabajadores con bajos ingresos se enfrentan a una posible crisis de dinero en efectivo

Mientras que las grandes empresas pueden recurrir al menos a los seguros, al flujo de caja libre o a la emisión de deuda para reparar o sustituir los edificios y equipos dañados, es probable que los trabajadores tengan una escalada más pronunciada para recuperar la estabilidad financiera.

“El factor de resistencia podría ser menor entre la mano de obra con salarios más bajos, e incluso sus empleadores también podrían estar replanteándose cómo dotar de personal a los puestos que necesitan cubrir”, dijo Karoly. En un mercado laboral que históricamente era escaso antes de la tormenta, podría haber un mayor impulso para sustituir a los trabajadores desplazados con máquinas, funciones de autoservicio para los clientes u otras tecnologías.

Una imagen del camino destruido entre Matlacha y Pine Island, en Florida, después del huracán Ian.

Una imagen del camino destruido entre Matlacha y Pine Island, en Florida, después del huracán Ian. (Foto: Marco Bello/Reuters)

Dave Gilbertson, vicepresidente de la empresa de tecnología de recursos humanos UKG, que realiza un seguimiento en tiempo real de las métricas del mercado laboral, como los controles de horarios, dijo que en los devastados condados de Florida, como Lee y Hillsborough, la actividad de la mano de obra ya se ha reducido a casi la mitad, lo que sugiere una tremenda pérdida de actividad económica y de ingresos.

“Es bastante raro ver un descenso de casi el 50%”, dijo Gilbertson. “Se trata de un desastre más profundo que el que hemos visto en los últimos dos años”.

Para el creciente número de hogares cuya paga no sigue el ritmo del aumento de los precios, perder una fuente de ingresos puede convertirse rápidamente en una crisis.

“Están perdiendo mucho personalmente, pero también están perdiendo la capacidad de trabajar y mantener a su familia”, dijo Gilbertson. “Muchos trabajadores por hora viven de cheque en cheque [y] hacen frente a la creciente inflación recurriendo a sus ahorros y utilizando más tarjetas de crédito… La capacidad de soportar cualquier tipo de percance es mínima”.

El huracán Katrina mostró lo que funcionó y lo que no

Aunque a menudo se establecen paralelismos, economistas dijeron que las comparaciones con el huracán Katrina, de 2005, solo pueden llegar hasta cierto punto para ayudar a predecir lo que las secuelas de Ian significarán para el mercado laboral de Florida a largo plazo.

“Habrá una desaceleración significativa en las ofertas de trabajo en el estado, [pero] es una economía muy fuerte y los huracanes no son nuevos para ellos”, dijo Sinem Buber, economista principal de ZipRecruiter.

Florida absorbió casi 221.000 nuevos residentes solo entre julio de 2020 y julio de 2021, según datos de la Oficina del Censo. La ciudad de Fort Myers, muy afectada, tuvo el sexto crecimiento más rápido de todas las ciudades de Estados Unidos en ese periodo. La tasa de desempleo de ese estado era del 2,7%, un punto porcentual por debajo del promedio nacional.

“El Katrina fue un huracán mucho más dañino, y afectó a Louisiana, que es mucho menos próspera que Florida”, dijo Zandi.

¿Quedarse o irse? Los trabajadores son vulnerables de cualquier manera

A medida que el cambio climático aumenta la intensidad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, el propio traslado puede crear un círculo vicioso para la estabilidad financiera de los hogares con menos ingresos, dijo Adam Rose, investigador principal del Centro de Análisis Económico y de Riesgos de Amenazas y Emergencias.

Muchos de los residentes desplazados de Nueva Orleans que se trasladaron a Houston tras el huracán Katrina se instalaron en el único lugar que podían pagar: en terrenos menos deseables y de baja altitud que fueron inundados más de una década después por el huracán Harvey, de 2017.

Una lancha motorizada yace sobre un montón de escombros dos días después del paso del huracán Ian, en Fort Myers, Florida.

Una lancha motorizada yace sobre un montón de escombros dos días después del paso del huracán Ian, en Fort Myers, Florida. (Foto: Rebecca Blackwell/AP)

Incluso si los residentes con bajos ingresos son capaces de reconstruir sus finanzas, siguen estando en un terreno figurativamente –si no literalmente– inestable, lo que sugiere que una economía que crece a sus expensas tampoco es sólida como una roca.

“Estos empleos de bajos salarios en el turismo no son una base económica sólida”, dijo Rose, y añadió que parte de la culpa de la lenta recuperación de Nueva Orleans tras Katrina fue su dependencia de un sector que dejó a los residentes con pocos recursos para la reconstrucción. “El hecho de que gran parte de la base de empleo en Nueva Orleans sea el turismo ha llegado a su límite en ese sentido, y esa es una de las razones por las que el crecimiento de la población se ha estabilizado”.

Y los que consigan aguantar no estarán mejor protegidos de la próxima gran tormenta. “Si no se presta la debida atención a la preservación del clima, los huracanes pueden plantear importantes retos para los mercados laborales de las regiones costeras de Estados Unidos”, escribió Rushaine Goulbourne, antiguo investigador asociado de la Brookings Institution, en un estudio del año pasado.

En este contexto, el auge demográfico de Florida –un alarde frecuente de los legisladores del estado– podría estar contribuyendo a aumentar el alcance de la crisis, a medida que crece la demanda de viviendas que puedan permitirse las personas con empleos poco remunerados en el sector de los servicios, dijo Jim Blackburn, profesor de Derecho Ambiental y codirector del Centro de Predicción de Tormentas Severas, Educación y Evacuación de Desastres de la Universidad de Rice.

“No hay viviendas de sustitución. Si no se dispone de una alternativa… de viviendas seguras para las personas con menos ingresos, vamos a seguir teniendo este mismo problema una y otra vez”, dijo. “No es razonable desarrollar islas de barrera y no esperar que se destruyan”.



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