diciembre 10, 2022

Reina Isabel II clausura era marcó eclipse imperio británico — El Nacional

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La dilatada monarquía de 70 años (1952-2022), de la reina Isabel II, marcó el eclipse del imperio británico, forjado por su remoto antepasado Enrique VIII, al fundar la Flota de los Mares, ausente la aviación y los submarinos, dominaron el planeta, hasta que los submarinos de bolsillo del III Reich de Adolfo Hitler, II Guerra Mundial (1939-1945), diezmaron la Flota de los Mares, perdiendo Gran Bretaña el rol de potencia mundial.

Isabel II falleció este septiembre ocho en la residencia veraniega real de Balmoral, Escocia, la mansión que emocional más le subyugaba, sus restos mortales fueron transportados hasta el Palacio de Westminster, Londres, donde fue coronada en 1953, con apenas 26 años de edad, tras fallecer su padre Jorge VI, de cáncer de pulmón.

Los restos de la reina Isabel II fueron sepultados el pasado 19 de septiembre
Los restos de la reina Isabel II fueron sepultados el pasado 19 de septiembre

Isabel II accede al trono, herencia de su padre, que asumió el cetro británico al abdicar su hermano Eduardo VIII, impedido por el primerministro, Sir Winston Churchill proseguir reinando, luego del matrimonio con Wallis Simpson, plebeya norteamericana, divorciada dos veces.

Hoy, el flamante rey Carlos III, divorciado de su primera consorte, Diana Spencer, princesa de Gales, casado en segundas nupcias con la plebeya Camila Parkes-Bowles, divorciada, resulta imposible que la flamante primera ministra Liz Truss, proceda con Carlos III igual que con Eduardo VIII procedió Churchill, flagrante prueba tiempos cambian.

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Isabel II accede al trono de Gran Bretaña 6 de febrero 1952, coronada siguiente año, 2 de junio de 1953, Abadía Westminster, consignando un detalle que el suscrito no ha visto en las extensas noticias del deceso e impresionante, sobria y deslumbrante parafernalia de sus exequias, desfilando desde el castillo de Balmoral hasta Abadía de Westminster, en el sentido de que sir Winston Churchill fue el preceptor y consejero inicial de la jovencísima monarca, 26 años, nacida en Londres, 21 de abril de 1926.

Millones británicos permanecieron largas horas de pie en 32 kilómetros (Balmoral-Londres), inclusive amaneciendo a la intemperie, para presenciar y rendir postrer tributo de respeto, congoja y admiración, a su amada monarca, que capeó los tsunamis de multitud de cambios, con la entereza y comedimiento enhiesto, sereno e inconmovible, proverbial raza sajona, evidente demostración que sus súbditos la amaban, aunque Isabel II amaba sus muchos perros y caballos, argumentando:

“Ignoran que soy reina”.

Enorme y espontánea multitud impulsada por veneración a su monarca, pese encuestas identifican solo un 33% conforme con la monarquía como sistema político conducir Gran Bretaña, sobre todo la juventud.

Aparte de esas emociones, Isabel II poseyó la pinacoteca personal más valiosa y rica del mundo, lienzos de Rembrandt, Rubens, Vermeer, Tiziano, Canaletto, 50 dibujos de Leonardo Da Vinci.

Su impecable atuendo, indefectible igual color vestido y sombrero.

El 6 de febrero de 2012, Isabel II, Lilibet para su familia y personas más cercanas a su intimidad, festejaba Jubileo de Diamante, por sus seis décadas monarca de Gran Bretaña, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, y los diminutos vestigios del otrora al parecer imperecedero Conmonwealth.

Efeméride cumbre de su reinado, el cercano 6 de febrero de 2022, festejando Jubileo de Platino, por siete décadas ciñendo la tiara del otrora Imperio Británico, reducido de su señero protagonismo de cinco siglos, una isla de 209, 331 mil kilómetros cuadrados, dominando espacios inmensos del mundo.

Testigo del perigeo imperial británico, fractura del Brexit, cambio capitalismo industrial al financiero, terrorismo de Estado y terrorismo grupal, conexión su país con Francia y Europa por túnel canal de la Mancha, divorcio de sus hijosCarlos III, Ana, elhoy príncipe heredero William, Eduardoy Andrés.

En ese tropel de grandes incidencias, la muerte de su exsuegra Diana Spencer en aparatoso accidente automóvil en el túnel del canal de la Mancha, surgió especulación, símil a un tornado, dentro y fuera del Reino Unido, postulante que el M-16 no fue ajeno a la tragedia donde pereció la exconsorte del hoy rey Carlos III, y su amante, el magnate egipcio Dodi-al Fayed, propietario de los afamados almacenes londinense Barrowns.

Porque el universo cognitivo tradicional de la originaria milenaria monarquía Plantagenet, devenida en York, no podía admitir un plebeyo en su exclusivo fuero sanguíneo cerrado, conforme sería un vástago de Diana Spencer con un otrora súbdito colonial de Albión, como fue Egipto.

Isabel II enseñoreó la tiara de Gran Bretaña 1952-2026, por 70 años, excediendo a su antepasada reina Isabel I, reina Bless, (1528-1603), 44 años, conocida en la historia como Edad de Oro del Imperio Británico, por el protagonismo impactado en el dominio de los mares, cosecha de su progenitor Enrique VIII, invistiendo corsarios con honores de sir Francis Drake y John Hawkins.

 Reina Victoria

 (Del 20 de febrero de 1837 al 22 de enero de 1901), 63 años y 216 días, protagonista de estructurar el imperio británico, colonizando inmensas áreas usurpadas a nativos, superba proeza náutica del almirante William Cook, en esa porfía de dominio geopolítico planetario.

Eduardo III es depositario de la tiara que mayor ha influenciado en el mundo, aguardando 73 años para ceñirla, con los retos heredados de su progenitora, estando por verse la destreza que implementará para torear los toros de los desafíos propios, y allende al Reino Unido.

Por Ubi Rivas
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